lunes 1 de junio de 2009

Entrada cinco

Aun no tengo ni idea
de por qué razón
en lo único que pienso es en envolverte un corazón (con su sístole y su diástole)
en papel de celofán
y en mandártelo por correo certificado.

miércoles 25 de febrero de 2009

Contando ovejas a rebaños

Curiosamente, curiosa
eme leía su futuro
en los posos del café
como quien lee una novela de mucho misterio
(y sacarina).

jueves 4 de septiembre de 2008

Entrada 3

Me acuerdo cuando fui a Ikea,
era jueves por la mañana,
hacía frío pero sol
y me regalaban un perrito kaliente (con k, porque son suecos).
Rebuscando entre las sillas,
con patas redondas, con patas cuadradas y hasta sin patas,
te encontré,
y sin saber muy bien para qué ibas a valer
te metí en la bolsa azul (que siempre es bueno reciclar).
Al pagarte, la chica del piercing en la nariz me miró sonriente:
"es el último, señora", me dijo
mientras te metía en una bolsa de papel que valía 0,10.
Cuando llegué a casa
y comprobé que me ibas con los muebles,
me abrí una cocacolalait,
cogí los destornilladores en forma de estrella
y me dispuse a armarte.
Y como no fue tan fácil como parecía,
tarde meses y meses.
Cuando la cocacolalait se quedó sin burbujas,
y casi te tenía armado,
me di cuenta de lo peor: te faltaba un tornillo (modelo Skönner).

martes 2 de septiembre de 2008

Entrada 2

Hace tiempo que vengo pensando en las torturas medievales.
De todas ellas, mi preferida, claramente, es echar aceite hirviendo a través de las almenas del castillo.
Pero para eso necesito un castillo.
Y lo intenté en San Antón, pero el director me echó porque allí se guardan fósiles (milenarios).
Y lo intenté en Soutomaior, pero la jefa de protocolo me echó porque allí se celebran bodas (y bautizos).
Y lo intenté en el de Drácula, pero alguien con capa me dijo que mi grupo sanguineo no era compatible (ni apetecible).
Así que tendré que buscarme otra tortura. O modernizarme y comprarme un rascacielos.

domingo 31 de agosto de 2008

Entrada 1

En plan vísteme despacio que tengo prisa.
En plan cuaderno de espiral (infinita).
En plan mis dedos corren mucho más que mi cabeza.
En plan hoy llueve pero me quedo comiendo sopa de letras.
En plan me duelen los pies, lléname de tiritas y escríbeme versos endecasílabos.
En plan une los lunares que tengo en la pierna izquierda a ver qué figura te sale.
En plan las rayas nunca me gustaron, siempre preferí los rodaballos.
En plan muevo el cuello como quiero porque soy de chocolate.
En ese plan.